Una vivienda más luminosa, amplia y personal

Una renovación pensada para mejorar la distribución, ganar sensación de amplitud y dar a cada estancia una identidad propia, sin perder la conexión entre los espacios.

La cocina combina líneas limpias, tonos cálidos y materiales con textura para crear un espacio práctico, luminoso y acogedor.

Más amplitud y continuidad en la cocina

La retirada de la puerta interior libera la perspectiva y conecta visualmente la cocina con el resto de la vivienda. El resultado es un espacio más abierto, cómodo y luminoso.

Antes • una distribución más compartimentada, con la puerta interrumpiendo la perspectiva hacia la cristalera.
Después • una cocina abierta visualmente, con mayor profundidad y una relación más fluida con el resto de la vivienda.

Un salón más luminoso y equilibrado

La nueva distribución centra la atención en la pared principal y ordena el conjunto alrededor del sofá. Los cuadros, el espejo envejecido, el cubreradiador y los textiles aportan ritmo, calidez y personalidad.

Una composición serena, con materiales cálidos y piezas cuidadosamente proporcionadas para disfrutar mejor de la estancia.
Antes • la misma ventana y el mismo paño mural aparecen junto al mueble oscuro, que concentra demasiado peso visual.
Después • se conserva la ventana como referencia del lugar y la pared gana una composición equilibrada, con sofá vestido y mobiliario ligero.

Diseño pensado al milímetro

La propuesta parte de las medidas reales de la vivienda: proporciones de la pared, posición de los paneles, ubicación de los cuadros y circulación de la cocina. Así, cada decisión estética responde también a una necesidad funcional.

Salón • una composición definida a partir del paño central y sus paneles laterales.
Cocina • distribución y circulación resueltas sobre las medidas existentes.
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