Partíamos de un apartamento de 40 m² con una sola habitación habitable. El requisito era conseguir dos habitaciones habitables y preparar la vivienda para alquilarla.
No se trataba de tener más metros, sino de pensar mejor cada uno de ellos. Con una nueva distribución se lograron dos dormitorios, una pequeña zona de estudio y un hogar más luminoso, ordenado y habitable.